Narra ___:
Buff, Juan ha aparecido en mal momento, aunque no sé que habría pasado si no hubiese aparecido. Miré a Dani, me miraba a los ojos, fijamente.
-¿Qué miras?-Dije seguido de una pequeña risa.
No dijo nada, se limitó a acercarse a mí y acariciarme mi larga melena rubia.Rozó mis labios, suavemente. Le separé, para besarle esta vez yo, con un poco de torpeza, su nariz chocó con la mía, nos reímos y nos dimos un pequeño beso fugaz.
Me pregunté que había hecho, ya no tenía claro lo que sentía. Creía estar enamorada de Lucas y lo estoy, sí, lo estoy. Pero...no sé que me pasa. Esto no se volverá a repetir, no quiero que Dani se sienta utilizado por mí, aunque ni si quiera sé si él siente algo o simplemente, soy una más, una del montón, como ya me habían dicho muchos chicos antés. Decidí decirle si quería quedar conmigo ese día por la tarde para aclarar las cosas, y luego se irían cada uno para su casa, olvidando lo que ha pasado entre ellos. Y quien sabe, quizá se puedan llevar bien. Pero solo eso, ya está. Solo ha sido un fallo, un desliz, cosas sin importancia.
Vi a Diana, que entraba por la puerta de clase.
-¡Hola Dani!- dijo con una sonrisa de enamorada en la cara. Sí, esa sonrisa que se te pone cuando descubres que el chico del que llevas meses colada, se ha fijado en ti. Sí, esa sonrisa de estúpida, pero que a la vez, te sientes mejor que nunca.
-Hola Dian-dijo con una pequeña sonrisa, casi nula, que pronto se borró de su cara.
-Hey Busquets-dijo dedicandome una sonrisa.
-Hola guapísima-dije con pocas ganas, mientras metía unos libros en mi taquilla roja, la número 13.
*Hora del recreo/narrador*:
Diana le preguntó a ___ si había hablado sobre algún tema son Dani, pero ____ mintió. Dijo que solo se habían dicho un hola, pero ni rastro de esos besos apasionados que habían compartido juntos. Él y ella. Ella y él.
A última hora del día escolar, ____ le preguntó a Dani si quedaba con ella esa misma tarde, y este dijo que sí, sorprendido ante tal preposición, pero a la vez encantado.
Las 4:00 de la tarde, ____ se pusó una camiseta gris, con lentejuelas en el escote, un pantalón pitillo gris, una chaqueta de cuero marrón y unas botas largas del mismo color.
Diana le había dicho si iban a dar una vuelta, pero ___ le dijo que tenía que estudiar, últimamente no paraba de mentir, y esto no le gustaba demasiado. A las 5:00 llamaron a su puerta, era Dani. Pero como ___ todavía no estaba lista, le mandó pasar.
Narra ____:
-Hola guapa-dijo depositando dos besos en las mejillas de ___.
-Hola Dani-dije devolviendole los besos-Siento no estar lista ya.
-No pasa nada, hay tiempo.
-Sí.
Fui al baño de la planta baja, dejando la puerta abierta. Cogí un peine y comencé a peinarme. Dani se colocó en la puerta, apoyando un brazo en el marco de la puerta. Esto me puso nerviosa, no lo pude evitar y se me cayó el peine al suelo.
-Mierda-dije agachandome para cojerlo. Pude ver como Dani se fijaba en mi escote. Lo que me faltaba. Para colmo también se agachó, aprovechando la ocasión. Agarré el peine, él también. Me miró, le miré. Se me escapó una risita nerviosa. Se acercó a mí, un beso. Nos levantamos. Puso su mano en mi espalda, aferrandose a mi cuerpo, más, más y más. Me besó otra vez. Yo me resistía, pero no pude evitarlo y se lo seguí. Actúo por impulsos, y a veces no le hago caso a lo que me dice la mente. Maldición, me cogió en peso, colocó mis piernas enredadas en su cuerpo, cerró la puerta del baño.
-¿No tienes calor?-dijo serenamente.
-Sí...-dije en un susurro.
Me quitó la chaqueta. Me besó, pero esta vez violentamente. Me subió más hacia arriba, puso sus manos un poco más arriba de mi trasero y subió con ellas mi camiseta. Un escalofrío recorrió cada una de las partes de mi cuerpo, doblé un poco mi espalda. No pude ser tan amable como lo había estado siendo antes, y le quité su camiseta, le besé como si el mundo se acabara después, me quitó mi camiseta. Le mordí su labio inferior. Sentimos como la puerta de la entrada se abría.Mario.
-Mierda.
-¿Quién es?-me dijo Dani.
-Mario. El novio de mi madre.
-Y ¿qué vamos a hacer?
-Por ahora bajame y ponte la camiseta. Y bueno... yo me pondré la mía.
-Vale-suspiró pesadamente.
Narra Dani:
Mierda. Nos han cortado el rollo.
~~ ~~ ~~
SIENTO MUCHO la tardanza. Sé que os puede parecer muy corto este capítulo, pero no puedo hacer más, os juro que si pudiera lo haría...
¿Os ha gustado? Decierme que sí eh! :)
Ficha Roja,Azul,Verde&Amarilla♥
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Martes,28 de Diciembre del 2011 ♥ Primera parte *
~~Narra ____~~:
Ya hace una semana que no tengo clase. La Navidad, en estas fechas me inunda la nostalgia, pero a la vez me inunda la felicidad. Sí, la felicidad. Familia, amigos, fiestas, regalos y relax, mucho relax. En vacaciones me gusta despertarme al mediodía, pero hoy no, siento que el día de hoy será especial, tengo ganas de hacer algo, estoy imperativa. Me levanté a las 7:00 cuando me levanté de mi cama, me miré en el espejo, pero rápidamente aparté la vista, me quité la parte de arriba de mi pijama y luego la de abajo, me metí dentro del baño y cerré la puerta.Aquí terminé de desnudarme y abrí el grifo del agua, comprobé que el agua estaba a una temperatura adecuada, quemaba, moví un poco el grifo hacia el agua fría, perfecta. Me metí dentro, y dejé que los chorros me acariciaran desde la cara hasta mis piernas. Cuando salí de la ducha, abrí uno de los cajones para coger una toalla, eran demasiado cortas todas, pero aún así cogí una y me envolví en ella, total solo está Hugo en casa y no estará levantado tan temprano, no, es imposible. Bajé a la cocina y me preparé un chocolate caliente, me apetecía. Abrí una alacena para coger algo con lo que acompañar al chocolate. En la parte más alta vi una caja de bizcochos, mis preferidos, me puse de puntillas e intenté cogerlos. No los conseguía alcanzar, y tenté agarrarlos varias veces más en vano. Entonces, me dí por vencida y me subí a una silla, y por fin pude coger aquellos deliciosos bizcochos. Di un pequeño salto, para bajar de la silla, pero se me soltó la toalla, dejando mi cuerpo desnudo al descubierto. Miré rápidamente mi alrededor, afortunadamente estaba sola y nadie me había visto. Me agaché sigilosamente, recogí la toalla del suelo y me la volví a atar, esta vez con más fuerza. Me tome el chocolate caliente y algún que otro bizcocho, luego deje la taza en el vertedero y el paquete de bizcochos en la misma alacena en donde los había cogido, pero en una parte más baja que en la que estaban. Subí de nuevo a mi cuarto, me cepillé los dientes y me sequé un poco el pelo con otra toalla más pequeña. Me quité la toalla que tapaba mi cuerpo y la dejé en el cesto de ropa sucia, al igual que la toalla del pelo. Abrí el pequeño cajón de una de mis mesillas y cogí ropa interior. Me la puse, y en pocos segundos me estaba poniendo la ropa que me habían regalado mis padres, por `Papá Noel´:
Cogí mi ipod, me puse los cascos y puse la canción de Dyland & Lenny, Pégate más:
Y salí al jardín, eran casi las nueve, el tiempo era agradable y sería innecesario llevar abrigo. Abrí mi bolso y cogí un llavero con la llave de mi moto. Abrí la puerta del garaje con un pequeño mando, que también está en el llavero. Me subí a la moto, y arranqué a poca velocidad, abrí el portal y salí, luego lo cerré. Pasado un cuarto de hora escaso, llegué a una tienda de tatuajes y piercings , aquella tienda ya era familiar para mí desde el año pasado. Espero que no me duela el tatuaje, espero que no. Le puse el candado a la moto y entré en la tienda, allí estaba Manuel, el dueño.
-Hombre, tú por aquí-dijo alegremente.
-Sí-reí-Hace una semana pedí una cita para hacerme un tatuaje, y ya debería haber venido, pero se me olvidó.
-No pasa nada-sonrió levemente-Si quieres te lo hago ahora, no tengo cita hasta las 11:30.
-Oh, pues perfecto, gracias.
-Sígueme por favor.
Entonces, me llevó a la parte trasera, donde había una camilla y todo lo necesario para tatuar.
-___ mira, te enseño como quedará el tatuaje-Me enseñó el boceto.
Me limité a asentir, comenzaba a estar nerviosa.
-Tranquila, túmbate boca a bajo en la camilla.
Le obedecí, y después de bastante tiempo ya había acabado:
La palabra, está escrita en árabe y significa paz.
-Un buen trabajo-Le dije, mirando el tatuaje en el reflejo de un espejo que me había facilitado Javier.
-¿No te ha dolido verdad?
-No.Solo era una pequeña molestia, pero nada que no pueda aguantar fácilmente.
Salimos de la habitación.
-Son 135 euros.
-¿Qué? Me habías dicho 115, pero bueno, no pasa nada...
Javier parecía pensativo.
-No, no. Si te había dicho 115, queda en 115 euros.
Le di el dinero justo, me despedí y salí por la puerta. Le quité el candado a la moto, me subí y arranqué. En realidad, no eran ni 135, ni mucho menos 115, si no 155 euros.Pero como no parecía estar seguro, aproveché, pensé.
Ya hace una semana que no tengo clase. La Navidad, en estas fechas me inunda la nostalgia, pero a la vez me inunda la felicidad. Sí, la felicidad. Familia, amigos, fiestas, regalos y relax, mucho relax. En vacaciones me gusta despertarme al mediodía, pero hoy no, siento que el día de hoy será especial, tengo ganas de hacer algo, estoy imperativa. Me levanté a las 7:00 cuando me levanté de mi cama, me miré en el espejo, pero rápidamente aparté la vista, me quité la parte de arriba de mi pijama y luego la de abajo, me metí dentro del baño y cerré la puerta.Aquí terminé de desnudarme y abrí el grifo del agua, comprobé que el agua estaba a una temperatura adecuada, quemaba, moví un poco el grifo hacia el agua fría, perfecta. Me metí dentro, y dejé que los chorros me acariciaran desde la cara hasta mis piernas. Cuando salí de la ducha, abrí uno de los cajones para coger una toalla, eran demasiado cortas todas, pero aún así cogí una y me envolví en ella, total solo está Hugo en casa y no estará levantado tan temprano, no, es imposible. Bajé a la cocina y me preparé un chocolate caliente, me apetecía. Abrí una alacena para coger algo con lo que acompañar al chocolate. En la parte más alta vi una caja de bizcochos, mis preferidos, me puse de puntillas e intenté cogerlos. No los conseguía alcanzar, y tenté agarrarlos varias veces más en vano. Entonces, me dí por vencida y me subí a una silla, y por fin pude coger aquellos deliciosos bizcochos. Di un pequeño salto, para bajar de la silla, pero se me soltó la toalla, dejando mi cuerpo desnudo al descubierto. Miré rápidamente mi alrededor, afortunadamente estaba sola y nadie me había visto. Me agaché sigilosamente, recogí la toalla del suelo y me la volví a atar, esta vez con más fuerza. Me tome el chocolate caliente y algún que otro bizcocho, luego deje la taza en el vertedero y el paquete de bizcochos en la misma alacena en donde los había cogido, pero en una parte más baja que en la que estaban. Subí de nuevo a mi cuarto, me cepillé los dientes y me sequé un poco el pelo con otra toalla más pequeña. Me quité la toalla que tapaba mi cuerpo y la dejé en el cesto de ropa sucia, al igual que la toalla del pelo. Abrí el pequeño cajón de una de mis mesillas y cogí ropa interior. Me la puse, y en pocos segundos me estaba poniendo la ropa que me habían regalado mis padres, por `Papá Noel´:
Cogí mi ipod, me puse los cascos y puse la canción de Dyland & Lenny, Pégate más:
Y salí al jardín, eran casi las nueve, el tiempo era agradable y sería innecesario llevar abrigo. Abrí mi bolso y cogí un llavero con la llave de mi moto. Abrí la puerta del garaje con un pequeño mando, que también está en el llavero. Me subí a la moto, y arranqué a poca velocidad, abrí el portal y salí, luego lo cerré. Pasado un cuarto de hora escaso, llegué a una tienda de tatuajes y piercings , aquella tienda ya era familiar para mí desde el año pasado. Espero que no me duela el tatuaje, espero que no. Le puse el candado a la moto y entré en la tienda, allí estaba Manuel, el dueño.
-Hombre, tú por aquí-dijo alegremente.
-Sí-reí-Hace una semana pedí una cita para hacerme un tatuaje, y ya debería haber venido, pero se me olvidó.
-No pasa nada-sonrió levemente-Si quieres te lo hago ahora, no tengo cita hasta las 11:30.
-Oh, pues perfecto, gracias.
-Sígueme por favor.
Entonces, me llevó a la parte trasera, donde había una camilla y todo lo necesario para tatuar.
-___ mira, te enseño como quedará el tatuaje-Me enseñó el boceto.
Me limité a asentir, comenzaba a estar nerviosa.
-Tranquila, túmbate boca a bajo en la camilla.
Le obedecí, y después de bastante tiempo ya había acabado:
La palabra, está escrita en árabe y significa paz.
-Un buen trabajo-Le dije, mirando el tatuaje en el reflejo de un espejo que me había facilitado Javier.
-¿No te ha dolido verdad?
-No.Solo era una pequeña molestia, pero nada que no pueda aguantar fácilmente.
Salimos de la habitación.
-Son 135 euros.
-¿Qué? Me habías dicho 115, pero bueno, no pasa nada...
Javier parecía pensativo.
-No, no. Si te había dicho 115, queda en 115 euros.
Le di el dinero justo, me despedí y salí por la puerta. Le quité el candado a la moto, me subí y arranqué. En realidad, no eran ni 135, ni mucho menos 115, si no 155 euros.Pero como no parecía estar seguro, aproveché, pensé.
martes, 27 de diciembre de 2011
Viernes, 2 de Diciembre del 2011 Tercera parte *
Me puse mi camiseta y observé como ella hacía lo mismo.No sabía que ibamos a hacer después, no sabía como salir de allí sin ser visto.
-___, ¿y ahora qué?-dije.
-No sé...Primero salgo yo y cuando Mario esté distraido peto dos veces a la puerta y sales y...te vas-dije finalizando mis palabras con un suspiro pesado.
-Vale, venga...-se puso detrás de la puerta del baño.
Narra ____ Busquets:
Él se había puesto detrás de la puerta del baño y yo la abrí, intentando no hacer ruído. Salí. Mario estaba en la cocina, tomando un café. Me miró, le miré.
-¿En dónde estabas?-me dijo extrañado.
-En mi habitación, sí...eso es.
-Ah.
-Mario-le dije con una sonrisa falsa.
-Dime-me dijo esta vez él, con otra sonrisa.
-¿Puedes ir a buscar a Be? Es que no me da tiempo...
-Sí, claro que sí. Iba a ir a casa de un compañero a repasar unos informes del trabajo, me cuadra de camino, ya voy ahora.
-Vale, gracias.
Mario se tomó el último sorbo del café, puso la taza en el bertedero y se fue de la casa. Perfecto. Estaba sola. Bueno, no del todo...pero en pocos minutos lo estaría. Decidí petar dos veces en la puerte, como había sido acordado antes para que Dani supiera que era yo. Pum,peté por primera vez. Nada más golpear la puerta, Dani abrió desde dentro.
-¿Yo no te había dicho que hasta que petara dos veces no abrieras?
-¿Lo repetimos a ver si esta vez lo hago bien, o me dejas salir de una vez?-rió a carcajadas.
-Eres tonto...Mario se ha ido, ya te puedes ir.
-¿Por?
-¿Cómo que por?
-Que si Mario se ha ido...podemos seguir en donde estabamos,¿no?-se acercó a mí.
-No, no podemos.
-¿Por qué?
-No preguntes tantas cosas, abusador-intenté aguantar la risa, pero no podía.
-¿Abusador?-Frunció el ceño.
-Sí, abusador. Poco más y me violas-finjí enfadarme.
-Que va, pero tú y yo sabemos que no hubiese hecho falta violación.
-¿A no?-empecé a andar hacia la puerta.
-No...-me siguió.
Abrí la puerta, salí fuera. Se puso en frente mía.
-Es tarde, venga vete.
-¿Me vas a dejar así?-dijo pegandose de nuevo a mi cuerpo.
-¿Así cómo?-maldijé haberlo preguntado.
-Caliente-sonrió pícaramente.
-Pues venga, para casa a que te pongan el termómetro.
-¿Y qué tal si te lo pongo yo a ti?
No me dió tiempo a responder. Me besó, me besó como nunca antes había hecho. Entonces maldije a Mario, por habernos interrumpido, maldije aquel beso y todos los anteriores, lo maldije a él por haber entrado en mi vida,porque quisiese o no ya formaba parte de ella, pero sobretodo me maldije a mí. A mí, a mi mente y a mi corazón.
Y finalizado este beso Dani se fue, y yo entré dentro de casa, y me tiré en mi cama, mirando el techo, pensando en todo lo que me había pasado. Pensé en Dani, pero sobre todo pensé en el chico que había ocupado mi mente y mi corazón hasta este mismo día, quizás desde ayer. Y tal vez Lucas siga entando en mi corazón, pero no de la misma manera que antes, o tal vez solo sea que esté confundida, por todos estes cambios. Se acabó, basta ya de pensar por hoy. Cerré los ojos, y poco después me quedé dormida.
-___, ¿y ahora qué?-dije.
-No sé...Primero salgo yo y cuando Mario esté distraido peto dos veces a la puerta y sales y...te vas-dije finalizando mis palabras con un suspiro pesado.
-Vale, venga...-se puso detrás de la puerta del baño.
Narra ____ Busquets:
Él se había puesto detrás de la puerta del baño y yo la abrí, intentando no hacer ruído. Salí. Mario estaba en la cocina, tomando un café. Me miró, le miré.
-¿En dónde estabas?-me dijo extrañado.
-En mi habitación, sí...eso es.
-Ah.
-Mario-le dije con una sonrisa falsa.
-Dime-me dijo esta vez él, con otra sonrisa.
-¿Puedes ir a buscar a Be? Es que no me da tiempo...
-Sí, claro que sí. Iba a ir a casa de un compañero a repasar unos informes del trabajo, me cuadra de camino, ya voy ahora.
-Vale, gracias.
Mario se tomó el último sorbo del café, puso la taza en el bertedero y se fue de la casa. Perfecto. Estaba sola. Bueno, no del todo...pero en pocos minutos lo estaría. Decidí petar dos veces en la puerte, como había sido acordado antes para que Dani supiera que era yo. Pum,peté por primera vez. Nada más golpear la puerta, Dani abrió desde dentro.
-¿Yo no te había dicho que hasta que petara dos veces no abrieras?
-¿Lo repetimos a ver si esta vez lo hago bien, o me dejas salir de una vez?-rió a carcajadas.
-Eres tonto...Mario se ha ido, ya te puedes ir.
-¿Por?
-¿Cómo que por?
-Que si Mario se ha ido...podemos seguir en donde estabamos,¿no?-se acercó a mí.
-No, no podemos.
-¿Por qué?
-No preguntes tantas cosas, abusador-intenté aguantar la risa, pero no podía.
-¿Abusador?-Frunció el ceño.
-Sí, abusador. Poco más y me violas-finjí enfadarme.
-Que va, pero tú y yo sabemos que no hubiese hecho falta violación.
-¿A no?-empecé a andar hacia la puerta.
-No...-me siguió.
Abrí la puerta, salí fuera. Se puso en frente mía.
-Es tarde, venga vete.
-¿Me vas a dejar así?-dijo pegandose de nuevo a mi cuerpo.
-¿Así cómo?-maldijé haberlo preguntado.
-Caliente-sonrió pícaramente.
-Pues venga, para casa a que te pongan el termómetro.
-¿Y qué tal si te lo pongo yo a ti?
No me dió tiempo a responder. Me besó, me besó como nunca antes había hecho. Entonces maldije a Mario, por habernos interrumpido, maldije aquel beso y todos los anteriores, lo maldije a él por haber entrado en mi vida,porque quisiese o no ya formaba parte de ella, pero sobretodo me maldije a mí. A mí, a mi mente y a mi corazón.
Y finalizado este beso Dani se fue, y yo entré dentro de casa, y me tiré en mi cama, mirando el techo, pensando en todo lo que me había pasado. Pensé en Dani, pero sobre todo pensé en el chico que había ocupado mi mente y mi corazón hasta este mismo día, quizás desde ayer. Y tal vez Lucas siga entando en mi corazón, pero no de la misma manera que antes, o tal vez solo sea que esté confundida, por todos estes cambios. Se acabó, basta ya de pensar por hoy. Cerré los ojos, y poco después me quedé dormida.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Viernes 2 de Diciembre de 2011 ♥ Primera parte*
Las 7:15 de la mañana. ___ se despertó llena de energía. Estaba feliz. Todo lo feliz que se puede estar después de un día como el que había pasado ayer.
Narra ____:
Había dormido realmente bien. Cuando me desperté Be no estaba en mi cama. Ya estará en el colegio, pensé. Me levanté de la cama, estirando mis brazos hacia arriba, me vi en el espejo mientras hacía esto. Se me había subido la camiseta, dejaba al descubierto mi barriga, hasta el ombligo. Donde tengo un piercing, negro y rojo. Nadie de esta casa sabe que lo tengo. Me quité la camiseta, sin dejar de mirarme en el espejo. Me di la vuelta, miré mi espalda.
Un tatuaje aquí no estaría mal, nada mal-me dije a mí misma.
Quizás vaya a pedir cita, al mismo sitio en donde me he hecho el piercing, hace un año.
Hacía calor para un día de principios de Diciembre. Me vestí:
Bajó a la cocina a desayunar. Hugo estaba preparando su desayuno.
-Buenos días ___-dijo alegremente.
Por primera vez en mi vida me pareció simpático. Aunque en realidad, siempre he pensado que Hugo y la palabra simpatía eran antónimos, completos polos opuestos.
-Hola Hugo-dije mientras abría la nevera y cogía la leche.
Se hizo el silencio, un silencio incomodo, muy incomodo.
-Ayer por la mañana te buscaba Laura.Dijo que te tenía una sorpresa, pero como no estabas se fue.
-¿Qué sorpresa?
-Yo que sé.
-Luego la llamo.Me voy a correr, chao.
No me digné a contestar, y me preparé un cola-cao. Y me lo bebí, en pocos sorbos, estaba caliente, quemaba. Luego, preparé la mochila. El último día de clases esta semana, genial. Aunque era temprano, a las 8:10 ya estaba andando hacia el colegio. Esta vez llevaba yo los cascos puestos, con mi ipad. Comenzó a sonar "Mi lamento" de Dani Martín.
Llegué a la entrada, todavía no habían abierto, eran las 8:20. Me senté en un banco que hay, debajo de un árbol.Poco después aparcó una moto en el aparcamiento de la universidad. La moto era preciosa, pero su dueño...llevaba casco, así que no le pude ver la cara. No conocí de quien se trataba y intenté no mirarle. Pero mi mirada se dirigía involuntariamente hacia él. Se había bajado de la moto, pero aún llevaba el casco puesto. Se fue quitando el casco, lentamente.Ahora podía ver un pequeño trozo de su cara:
Creo que hasta me caen las babas. Sí, creo que necesito un babero, urgentemente. Por fin se quitó el casco que me impedía ver su cara. Mi boca formo una `O´. No me lo podía creer. No, no. ¡No puede ser...! Era Dani. Sí, el chico que hurgó en mi mochila ayer. Sí, el mismo.
-¡___!-dijo agachando la cabeza, para rápidamente volver a subirla. Había hecho eso para intentar que no viera su risita.
-¿Cómo coño sabes mi nombre?-le dije con una mirada de odio.
-Yo lo sé todo...-carcajeó fuertemente.
-¿Quieres joderme? Eh, ¿quieres?
-___...Si me lo pides así, suplicando, vale. Mira, ya vienen a abrir la puerta-dijo señalando a Juan, el conserje-Así que venga, cuando abra, nos vamos tú y yo a los baños-dijo recalcando el "tú y yo".
-Args-dije-No te soporto.
Se acercó a mí y se sentó a mi lado, mientras decía:
-No te creo.
-Pues me alegro por ti.
-Eres de lo que no hay-dijo tocando su nuca con la mano derecha.
-Eso ya lo sé.
-¿Por qué eres así conmigo?
-Ya te he dicho que no te soporto-le miré fijamente a los ojos.
-¿Sabes por qué no te creo?
-No, ¿por qué?-dije intrigada.
-Por el beso...-iba a continuar la frase pero le corté.
-Pero si...-puso su dedo ___ en mis labios emitiendo un sonido semejante a "shh"
-Te gustó. Noté como tu lengua comenzó a jugar con la mía. Te gustó, ____, admítelo-se acercó a mí, se situó a escasos tres centímetros de distancia.
Me alejé un poco.
-No mientas, no te seguí el beso-mentí esta vez yo.
Dani se acercó más. Y más, y más, y más...El calor me subió hasta las mejillas. Rozó mis labios con los suyos, me dio un pequeño beso, sin lengua. Me separé.
-Vuelve lo a hacer y...-no me dejó seguir, me interrumpió con otro beso, esta vez con lengua, esta vez con más pasión. Me volví a separar, le miré a los ojos. Y esta vez fui yo quien le besó, me dejé llevar. Puse mis manos en su pelo, enredándolos con mis dedos.Él colocó su mano en mi espalda, acariciándola subiendo un poco mi camiseta, ahora me acariciaba la barriga, y rozó mi ombligo, mi piercing. Por primera vez fue él quien se separó, no sin antes morderme el labio inferior, con delicadeza. Me subió más la camiseta. No hice nada para impedírselo, me daba igual, bueno no, me gustaba. Contempló el piercing.
-Me gusta-dijo con una sonrisa pícara.
Le dediqué una sonrisa.
-¿Ahora también me vas a decir que no me lo seguiste?-dijo con una pequeña risa.
-Tonto...-tuve unas ganas incontrolables de volver a besarle, pero me controlé.
Abrieron las puertas, todavía no había nadie más en el recinto. Solo Dani y yo. Él llegó antes que yo a la puerta de clase, se sentó delante de ella, esperando que la delegada llegara y abriera la puerta. Me iba a sentar a su lado, pero me agarró de la mano, tirando de ella, provocando así que me cayera encima suya.
-Serás...-me volvió a interrumpir con un beso.
Me intenté levantar. Volvió a empujar de mi mano, pero esta vez colocó mis piernas enredadas en él.
Narra Dani:
La aferré más a mí. No había distancia entre nuestros cuerpos. Estábamos pegados, tan juntos que...
___ estaba ardiendo. Le subí la camiseta, no demasiado, pero lo suficiente como para poder acariciar su cuerpo libremente. Miré a Juan, que venía con la llave de clase para abrirnos. Separé a ___ de mí. Pero me besó otra vez, me dejé llevar. Su temperatura parecía subir cada vez más.
Oímos como Juan tosía, intentado que nos diéramos cuenta de su presencia. ___ se levantó de encima mía, poniéndose de pie, yo también me puse de pie.
-Lo siento-dijo ___ avergonzada.
-Sí...-dije.
-No pasa nada. Pero intentar que no se vuelva a repetir-dijo mientras se daba la vuelta, empezando a andar, después de haber abierto la puerta.
Narra ____:
Había dormido realmente bien. Cuando me desperté Be no estaba en mi cama. Ya estará en el colegio, pensé. Me levanté de la cama, estirando mis brazos hacia arriba, me vi en el espejo mientras hacía esto. Se me había subido la camiseta, dejaba al descubierto mi barriga, hasta el ombligo. Donde tengo un piercing, negro y rojo. Nadie de esta casa sabe que lo tengo. Me quité la camiseta, sin dejar de mirarme en el espejo. Me di la vuelta, miré mi espalda.
Un tatuaje aquí no estaría mal, nada mal-me dije a mí misma.
Quizás vaya a pedir cita, al mismo sitio en donde me he hecho el piercing, hace un año.
Hacía calor para un día de principios de Diciembre. Me vestí:
Bajó a la cocina a desayunar. Hugo estaba preparando su desayuno.
-Buenos días ___-dijo alegremente.
Por primera vez en mi vida me pareció simpático. Aunque en realidad, siempre he pensado que Hugo y la palabra simpatía eran antónimos, completos polos opuestos.
-Hola Hugo-dije mientras abría la nevera y cogía la leche.
Se hizo el silencio, un silencio incomodo, muy incomodo.
-Ayer por la mañana te buscaba Laura.Dijo que te tenía una sorpresa, pero como no estabas se fue.
-¿Qué sorpresa?
-Yo que sé.
-Luego la llamo.Me voy a correr, chao.
No me digné a contestar, y me preparé un cola-cao. Y me lo bebí, en pocos sorbos, estaba caliente, quemaba. Luego, preparé la mochila. El último día de clases esta semana, genial. Aunque era temprano, a las 8:10 ya estaba andando hacia el colegio. Esta vez llevaba yo los cascos puestos, con mi ipad. Comenzó a sonar "Mi lamento" de Dani Martín.
Llegué a la entrada, todavía no habían abierto, eran las 8:20. Me senté en un banco que hay, debajo de un árbol.Poco después aparcó una moto en el aparcamiento de la universidad. La moto era preciosa, pero su dueño...llevaba casco, así que no le pude ver la cara. No conocí de quien se trataba y intenté no mirarle. Pero mi mirada se dirigía involuntariamente hacia él. Se había bajado de la moto, pero aún llevaba el casco puesto. Se fue quitando el casco, lentamente.Ahora podía ver un pequeño trozo de su cara:
Creo que hasta me caen las babas. Sí, creo que necesito un babero, urgentemente. Por fin se quitó el casco que me impedía ver su cara. Mi boca formo una `O´. No me lo podía creer. No, no. ¡No puede ser...! Era Dani. Sí, el chico que hurgó en mi mochila ayer. Sí, el mismo.
-¡___!-dijo agachando la cabeza, para rápidamente volver a subirla. Había hecho eso para intentar que no viera su risita.
-¿Cómo coño sabes mi nombre?-le dije con una mirada de odio.
-Yo lo sé todo...-carcajeó fuertemente.
-¿Quieres joderme? Eh, ¿quieres?
-___...Si me lo pides así, suplicando, vale. Mira, ya vienen a abrir la puerta-dijo señalando a Juan, el conserje-Así que venga, cuando abra, nos vamos tú y yo a los baños-dijo recalcando el "tú y yo".
-Args-dije-No te soporto.
Se acercó a mí y se sentó a mi lado, mientras decía:
-No te creo.
-Pues me alegro por ti.
-Eres de lo que no hay-dijo tocando su nuca con la mano derecha.
-Eso ya lo sé.
-¿Por qué eres así conmigo?
-Ya te he dicho que no te soporto-le miré fijamente a los ojos.
-¿Sabes por qué no te creo?
-No, ¿por qué?-dije intrigada.
-Por el beso...-iba a continuar la frase pero le corté.
-Pero si...-puso su dedo ___ en mis labios emitiendo un sonido semejante a "shh"
-Te gustó. Noté como tu lengua comenzó a jugar con la mía. Te gustó, ____, admítelo-se acercó a mí, se situó a escasos tres centímetros de distancia.
Me alejé un poco.
-No mientas, no te seguí el beso-mentí esta vez yo.
Dani se acercó más. Y más, y más, y más...El calor me subió hasta las mejillas. Rozó mis labios con los suyos, me dio un pequeño beso, sin lengua. Me separé.
-Vuelve lo a hacer y...-no me dejó seguir, me interrumpió con otro beso, esta vez con lengua, esta vez con más pasión. Me volví a separar, le miré a los ojos. Y esta vez fui yo quien le besó, me dejé llevar. Puse mis manos en su pelo, enredándolos con mis dedos.Él colocó su mano en mi espalda, acariciándola subiendo un poco mi camiseta, ahora me acariciaba la barriga, y rozó mi ombligo, mi piercing. Por primera vez fue él quien se separó, no sin antes morderme el labio inferior, con delicadeza. Me subió más la camiseta. No hice nada para impedírselo, me daba igual, bueno no, me gustaba. Contempló el piercing.
-Me gusta-dijo con una sonrisa pícara.
Le dediqué una sonrisa.
-¿Ahora también me vas a decir que no me lo seguiste?-dijo con una pequeña risa.
-Tonto...-tuve unas ganas incontrolables de volver a besarle, pero me controlé.
Abrieron las puertas, todavía no había nadie más en el recinto. Solo Dani y yo. Él llegó antes que yo a la puerta de clase, se sentó delante de ella, esperando que la delegada llegara y abriera la puerta. Me iba a sentar a su lado, pero me agarró de la mano, tirando de ella, provocando así que me cayera encima suya.
-Serás...-me volvió a interrumpir con un beso.
Me intenté levantar. Volvió a empujar de mi mano, pero esta vez colocó mis piernas enredadas en él.
Narra Dani:
La aferré más a mí. No había distancia entre nuestros cuerpos. Estábamos pegados, tan juntos que...
___ estaba ardiendo. Le subí la camiseta, no demasiado, pero lo suficiente como para poder acariciar su cuerpo libremente. Miré a Juan, que venía con la llave de clase para abrirnos. Separé a ___ de mí. Pero me besó otra vez, me dejé llevar. Su temperatura parecía subir cada vez más.
Oímos como Juan tosía, intentado que nos diéramos cuenta de su presencia. ___ se levantó de encima mía, poniéndose de pie, yo también me puse de pie.
-Lo siento-dijo ___ avergonzada.
-Sí...-dije.
-No pasa nada. Pero intentar que no se vuelva a repetir-dijo mientras se daba la vuelta, empezando a andar, después de haber abierto la puerta.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Jueves, 1 de Diciembre del 2011♥ Cuarta parte*
-Nada-dije mientras me quitaba mi casco rojo-No es nada.
Narra el narrador:
A Diana se le abrieron los ojos como platos. Esta miraba fijamente la cara de ____.
-¿Qué miras?-pestañeó varias veces-¿Tengo monos en la cara o algo?
Silencio. Diana no contestó. ____ maldijo haber dicho aquella frase "¿Tengo monos en la cara o algo?". Tragó saliva.
-Diana, lo siento... No quería contestarte así.
-Ya.
____ suspiró pesadamente.
-Bueno, ¿qué te ha pasado?
-Recuerdos. Ya sabes, mi padre.
Diana abrazó a ___. Sentía haberse cabreado por su contestación, si a ella le hubiese pasado, no sé que habría hecho con su vida...
Diana se separó de ___, mientras sacaba de su bolso un pequeño espejo con pedrería azul y blanca por la parte inferior, también sacó un paquete de clínex, cogió un par de ellos y se los dio a ____.
-Anda, toma. Se te ha corrido el maquillaje.
-Mierda-dijo ___ observándose en el espejo. Se limpió la cara con los pañuelos que le había dado su mejor amiga.
Narra ____:
Empezó a llover. Perfecto. Fuimos a casa de Diana, que era la más cercana. Entramos en su habitación.Recordé lo que había acontecido esta mañana. Daniel.
-¿Alguna vez habías visto a Daniel?
-Que va. No es de aquí. Vino de Murcia.
-¿De Murcia?
-Sí.
-¿Cómo sabes eso?
-Me lo contó él.
-¿Qué?-cogí aire-¿Cuándo?
-Fui al parque a las 5:00 y allí estaba él esperando me...-dijo con una sonrisa que dejaba ver una pequeña franja de sus dientes.
-Ah...-pensé lo que me había dicho-¡Espera! ¿Por qué te esperaba?
-Quedé con él.
-No si hasta ahí llego. Pero, ¿por qué?
-Porque está bueno-dijo mientras se levantaba y se tiraba encima de su cama.
Vale, Diana me estaba asustando. ¿Desde cuándo queda con gente que ni conoce? Me levanté yo también y me senté a su lado. Pensé en el beso. Conocía la cara que tenía Diana. Le gustaba, le gustaba de verdad. Si le cuento que me besó...no. No puedo hacer eso...Pero tampoco le puedo mentir.Bueno...sería ocultar la verdad.
-Me tengo que ir-dije levantándome de un salto.
-¿Ya?
-Sí, adiós.
Le di dos besos y en dos minutos ya estaba conduciendo mi moto roja y blanca. Recordé la conversación que acababa de mantener con Diana. "Porque está bueno". No había pensando en ese aspecto de Dani. Espera, ¿le acabo de llamar Dani? Sacudí levemente la cabeza, como si quisiera olvidar el tema. Pero la situación empeoró. Me vino a la mente el beso. Aquel beso robado. Rehíce los hechos en mi mente. Le había dado una bofetada, aunque no me desagradó el beso. La verdad es que aquel chico besaba bien. Demasiado bien para ser real. Pensé en Diana. Le gustaba. Pero me había besado a mí y no a ella. Cierto es, que me intento robar a mí. Pero...esto es un lío, pensé. Intenté sacar estos pensamientos de mi mente, pero no pude. Seguía lloviendo, ya casi estoy en casa. Estoy empapada. Con un poco de suerte no habrá nadie en casa. Recordé de nuevo el beso, pero esta vez lo sentí, sus labios pegados a los míos, su lengua jugando con la mía, aunque tan solo unos instantes, su cuerpo aferrado al mío. Noté como subió mi temperatura corporal después de mi último pensamiento. Cerré los ojos dos segundos, ya estaba en casa. Atravesé el jardín, y abrí la puerta. Entré. Ya estaba subiendo las escaleras cuando oí mi nombre detrás mía. Era Mario.
-¿Qué?-dije secamente.
-¿Te crees que hace tiempo para ir así vestida?
-Hacía sol.
-Está lloviendo.
-Hacía sol-repetí-Hacía-dije-pasado.
Me di la vuelta y subí las escaleras rapidamente. Mario me dijo algo, pero no pude oírlo. Me encerré en mi habitación. Encendí el ordenador y abrí la carpeta "Música". Puse las canciones en modo aleatorio. Subí el volumen.
Entré en el baño y me quité la ropa. Me metí en la ducha y rápidamente estaba fuera. Cogí un pijama limpio y eché la ropa mojada en el cesto.
Mientras me lo ponía, sonó mi canción favorita de Chino y Nacho.
Narra el narrador:
A Diana se le abrieron los ojos como platos. Esta miraba fijamente la cara de ____.
-¿Qué miras?-pestañeó varias veces-¿Tengo monos en la cara o algo?
Silencio. Diana no contestó. ____ maldijo haber dicho aquella frase "¿Tengo monos en la cara o algo?". Tragó saliva.
-Diana, lo siento... No quería contestarte así.
-Ya.
____ suspiró pesadamente.
-Bueno, ¿qué te ha pasado?
-Recuerdos. Ya sabes, mi padre.
Diana abrazó a ___. Sentía haberse cabreado por su contestación, si a ella le hubiese pasado, no sé que habría hecho con su vida...
Diana se separó de ___, mientras sacaba de su bolso un pequeño espejo con pedrería azul y blanca por la parte inferior, también sacó un paquete de clínex, cogió un par de ellos y se los dio a ____.
-Anda, toma. Se te ha corrido el maquillaje.
-Mierda-dijo ___ observándose en el espejo. Se limpió la cara con los pañuelos que le había dado su mejor amiga.
Narra ____:
Empezó a llover. Perfecto. Fuimos a casa de Diana, que era la más cercana. Entramos en su habitación.Recordé lo que había acontecido esta mañana. Daniel.
-¿Alguna vez habías visto a Daniel?
-Que va. No es de aquí. Vino de Murcia.
-¿De Murcia?
-Sí.
-¿Cómo sabes eso?
-Me lo contó él.
-¿Qué?-cogí aire-¿Cuándo?
-Fui al parque a las 5:00 y allí estaba él esperando me...-dijo con una sonrisa que dejaba ver una pequeña franja de sus dientes.
-Ah...-pensé lo que me había dicho-¡Espera! ¿Por qué te esperaba?
-Quedé con él.
-No si hasta ahí llego. Pero, ¿por qué?
-Porque está bueno-dijo mientras se levantaba y se tiraba encima de su cama.
Vale, Diana me estaba asustando. ¿Desde cuándo queda con gente que ni conoce? Me levanté yo también y me senté a su lado. Pensé en el beso. Conocía la cara que tenía Diana. Le gustaba, le gustaba de verdad. Si le cuento que me besó...no. No puedo hacer eso...Pero tampoco le puedo mentir.Bueno...sería ocultar la verdad.
-Me tengo que ir-dije levantándome de un salto.
-¿Ya?
-Sí, adiós.
Le di dos besos y en dos minutos ya estaba conduciendo mi moto roja y blanca. Recordé la conversación que acababa de mantener con Diana. "Porque está bueno". No había pensando en ese aspecto de Dani. Espera, ¿le acabo de llamar Dani? Sacudí levemente la cabeza, como si quisiera olvidar el tema. Pero la situación empeoró. Me vino a la mente el beso. Aquel beso robado. Rehíce los hechos en mi mente. Le había dado una bofetada, aunque no me desagradó el beso. La verdad es que aquel chico besaba bien. Demasiado bien para ser real. Pensé en Diana. Le gustaba. Pero me había besado a mí y no a ella. Cierto es, que me intento robar a mí. Pero...esto es un lío, pensé. Intenté sacar estos pensamientos de mi mente, pero no pude. Seguía lloviendo, ya casi estoy en casa. Estoy empapada. Con un poco de suerte no habrá nadie en casa. Recordé de nuevo el beso, pero esta vez lo sentí, sus labios pegados a los míos, su lengua jugando con la mía, aunque tan solo unos instantes, su cuerpo aferrado al mío. Noté como subió mi temperatura corporal después de mi último pensamiento. Cerré los ojos dos segundos, ya estaba en casa. Atravesé el jardín, y abrí la puerta. Entré. Ya estaba subiendo las escaleras cuando oí mi nombre detrás mía. Era Mario.
-¿Qué?-dije secamente.
-¿Te crees que hace tiempo para ir así vestida?
-Hacía sol.
-Está lloviendo.
-Hacía sol-repetí-Hacía-dije-pasado.
Me di la vuelta y subí las escaleras rapidamente. Mario me dijo algo, pero no pude oírlo. Me encerré en mi habitación. Encendí el ordenador y abrí la carpeta "Música". Puse las canciones en modo aleatorio. Subí el volumen.
Entré en el baño y me quité la ropa. Me metí en la ducha y rápidamente estaba fuera. Cogí un pijama limpio y eché la ropa mojada en el cesto.
Mientras me lo ponía, sonó mi canción favorita de Chino y Nacho.
-Dame un besito que me lleve al infinito mirarte a los ojitos despacito despacito...-canté en el momento adecuado.
De nuevo vino aquel chico a mi cabeza. Pensé en la frase que había dicho mi amiga, "porque está bueno".Suspiré. Sí, la verdad es que sí. Pero...¡Dios! ¿Qué estoy haciendo? A mí me gusta Lucas. Sí, me gusta él. Solo él, pero él no siente nada por mí...y posiblemente Dani tampoco, pero me ha besado y eso es mucho más de lo que he conseguido en seis meses con Lucas. Pude sentir de nuevo el beso, su sabor, sus labios delicados rozando con los míos...Me tiré en mi cama. Recordé la cara que me había puesto al verme.
Estaba cansada del día que había tenido, y aunque era temprano intenté dormir. Ya estaba dormida cuando oí como entraban en mi habitación. Encendí una pequeña luz que había en una de las dos mesillas. Be.
-___, no puedo dormir.
Miré mi despertador, las tres de la mañana.
-Hey, es muy tarde.¿Quieres dormir aquí conmigo?-le sonreí.
Be se metió en mi cama. Apagué la luz. Me abrazó. Y así se quedó dormida.
Jueves,1 de Diciembre del 2011♥ Tercera parte*
Eran las 5:20 cuando me desperté. No había estado durmiendo mucho tiempo, pero, para su sorpresa, el sol había salido, y el día nublado que había hecho todo el día desapareció. ____ seguía con el jersey que se había puesto esa misma mañana.
Narra ___:
Comencé a andar rumbo a mi habitación, abandonando así el jardín en el que había estado los últimos minutos. No había nadie en casa, pero aún así cerré la puerta, pasando le el pestillo. Corrí la cortina, y me quité el jersey. Abrí el armario. La ropa estaba completamente desordenada.
-Las prisas de la mañana...-me dije a mí misma.
Opté por ponerme una camiseta que me había regalado mi padre,un pantalón corto, y unas bailarinas:
Me miré en un gran espejo que permitía verme de cuerpo entero. Cogí unos pendientes largos, me los puse. Mire mi camiseta, pase mis manos por ella. Recuerdos. Muchos recuerdos de mi padre. Sentí nostalgia, le necesito aquí, pero sé que eso no es posible. Una lágrima acarició mi mejilla.Otra, otra y otra más. Me froté los ojos, no quiero que mi padre me vea llorar. Sí, mi padre. Porque aun que no esté, siento que siempre me mira, desde donde él está. Una última lágrima recorrió mi cara, me sequé el rostro con las manos. Encendí la luz del baño, para luego entrar dentro. Me eché agua por la cara, la tenía un poco roja. Me sequé. Luego, cogí un neceser rosa que estaba dentro de un cajón. Lo abrí, y empecé a maquillarme. Cogí un lápiz de ojos de color negro,y me hice la raya. Luego, me eché un poco de sombra gris, que casi no se notaba, tan solo daba un poco de brillo. Me eché rimmel hasta alcanzar un tamaño perfecto para mis pestañas. Guardé el neceser y salí del baño. No me apetecía llevar bolso, así que cogí mi móvil y las llaves y los metí en los bolsillos de mi pantalón. Era temprano para ir al parque, donde había quedado con Diana, pero decidí ir a un cercano paseo, a orillas de una pequeña laguna. Cogí mi moto, para llegar antes. Me puse mi casco rojo, y arranqué. En escasos cinco minutos ya me encontraba caminando lentamente por aquel agradable y solitario paseo. Nunca había visto nadie allí, aunque cierto era que desde que murió papá no he vuelto. Siempre veníamos juntos, él me enseñó este lugar. Mis ojos se volvieron a nublar. Una lágrima amenazaba con salir de mis ojos, conseguí pararla a tiempo, y no llegó a destrozar el maquillaje. Me senté en un pequeño banco. Lo que daría por tener aquí mi ipad. Vino a mi mente la canción de Camila "De que me sirve la vida". Esa canción es preciosa, me siento muy identificada con ella.
-Por más que supliqué no me abandones, dijiste no soy yo, es el destino.Entonces entendí que aunque te amara,tenía que elegir otro camino...-dije en un susurro, poco menos que inaudible.
Sin explicación alguna, vino a mi mente el banco. Sí, el banco en el que estaba sentada. Me levanté. Lo examiné de arriba abajo, no podía ser. Estaba casi segura de que era allí. Eché a andar, lentamente, como se suele decir "sin pausa, pero sin prisa". Miré a cinco metros de distancia, otro banco. Me giré y miré el banco en el que había estado sentada antes, volví a mirar el otro banco y eché a correr hacia el. Rápido pude ver que el banco en uno de sus bordes estaba escrito. Me agaché ante el, sin tocar el suelo.
-Papá-dije-Papá...-dije con un hilo de voz.
Me senté en el banco, recordé el día del accidente. Yo estaba aquí y escribí esto. Mis padres iban a una comida de la agencia en la que trabaja mi madre. Mi padre no quería ir, estaban discutiendo por eso. Mi madre le gritó, y él no pudo soportar eso y gritó también. Lo que no sabían era que un coche irrumpiría en su carril, provocando así la muerte de mi padre.Al pensar esto, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, haciendo que se me pusieran los pelos de punta. Empecé a llorar, no lo pude evitar. Me puse el casco, así. Tenía la vista nublosa, conducir la moto así podría ser peligroso. Pero como dice la canción, de que me sirve la vida. Me subí a la moto, y arranqué a gran velocidad. Las lágrimas no cesaron, si no todo lo contrario. Poco a poco se me iba nublando más la vista, lo notaba, pero en ningún momento disminuí la velocidad.
Narra Diana:
Ya son las 6:10. ____ llega tarde, una vez más. Podría ser por una vez en su vida un poco más puntual, solo un poco. Creo que no es pedir mucho.
Narra ____:
Paré la moto. Me bajé de ella y me senté en el suelo, ya no lloraba. No iba a parar. No. No lo iba a hacer. Pensé en acelerar todavía más, pero justo en ese momento pude escuchar la voz de mi padre. Sí, la voz de mi padre. Puede parecer extraño, pero la he oído. No han sido imaginaciones mías, no, no lo han sido. Me dijo que parase, por eso estoy aquí, sentada en el suelo. Cuando estuve más calmada, miré mi reloj. Las 6:15. Mierda, ya llegaba tarde. Cogí mi móvil, y le mandé un mensaje a Diana. Lo siento, un percance. Ya voy ahora.
Volví a montarme en la moto, y arranqué. Fui a una velocidad normal. Me bajé de nuevo. Le puse el candado. Miré a Diana a lo lejos, anduve rápidamente hacia ella.
-Busquets!¿Qué te ha pasado?-dijo con cierto tono de preocupación.
-
~~
¿Os gusta? Decirme que sí por favor! :)
Narra ___:
Comencé a andar rumbo a mi habitación, abandonando así el jardín en el que había estado los últimos minutos. No había nadie en casa, pero aún así cerré la puerta, pasando le el pestillo. Corrí la cortina, y me quité el jersey. Abrí el armario. La ropa estaba completamente desordenada.
-Las prisas de la mañana...-me dije a mí misma.
Opté por ponerme una camiseta que me había regalado mi padre,un pantalón corto, y unas bailarinas:
Me miré en un gran espejo que permitía verme de cuerpo entero. Cogí unos pendientes largos, me los puse. Mire mi camiseta, pase mis manos por ella. Recuerdos. Muchos recuerdos de mi padre. Sentí nostalgia, le necesito aquí, pero sé que eso no es posible. Una lágrima acarició mi mejilla.Otra, otra y otra más. Me froté los ojos, no quiero que mi padre me vea llorar. Sí, mi padre. Porque aun que no esté, siento que siempre me mira, desde donde él está. Una última lágrima recorrió mi cara, me sequé el rostro con las manos. Encendí la luz del baño, para luego entrar dentro. Me eché agua por la cara, la tenía un poco roja. Me sequé. Luego, cogí un neceser rosa que estaba dentro de un cajón. Lo abrí, y empecé a maquillarme. Cogí un lápiz de ojos de color negro,y me hice la raya. Luego, me eché un poco de sombra gris, que casi no se notaba, tan solo daba un poco de brillo. Me eché rimmel hasta alcanzar un tamaño perfecto para mis pestañas. Guardé el neceser y salí del baño. No me apetecía llevar bolso, así que cogí mi móvil y las llaves y los metí en los bolsillos de mi pantalón. Era temprano para ir al parque, donde había quedado con Diana, pero decidí ir a un cercano paseo, a orillas de una pequeña laguna. Cogí mi moto, para llegar antes. Me puse mi casco rojo, y arranqué. En escasos cinco minutos ya me encontraba caminando lentamente por aquel agradable y solitario paseo. Nunca había visto nadie allí, aunque cierto era que desde que murió papá no he vuelto. Siempre veníamos juntos, él me enseñó este lugar. Mis ojos se volvieron a nublar. Una lágrima amenazaba con salir de mis ojos, conseguí pararla a tiempo, y no llegó a destrozar el maquillaje. Me senté en un pequeño banco. Lo que daría por tener aquí mi ipad. Vino a mi mente la canción de Camila "De que me sirve la vida". Esa canción es preciosa, me siento muy identificada con ella.
-Por más que supliqué no me abandones, dijiste no soy yo, es el destino.Entonces entendí que aunque te amara,tenía que elegir otro camino...-dije en un susurro, poco menos que inaudible.
Sin explicación alguna, vino a mi mente el banco. Sí, el banco en el que estaba sentada. Me levanté. Lo examiné de arriba abajo, no podía ser. Estaba casi segura de que era allí. Eché a andar, lentamente, como se suele decir "sin pausa, pero sin prisa". Miré a cinco metros de distancia, otro banco. Me giré y miré el banco en el que había estado sentada antes, volví a mirar el otro banco y eché a correr hacia el. Rápido pude ver que el banco en uno de sus bordes estaba escrito. Me agaché ante el, sin tocar el suelo.
-Papá-dije-Papá...-dije con un hilo de voz.
Me senté en el banco, recordé el día del accidente. Yo estaba aquí y escribí esto. Mis padres iban a una comida de la agencia en la que trabaja mi madre. Mi padre no quería ir, estaban discutiendo por eso. Mi madre le gritó, y él no pudo soportar eso y gritó también. Lo que no sabían era que un coche irrumpiría en su carril, provocando así la muerte de mi padre.Al pensar esto, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, haciendo que se me pusieran los pelos de punta. Empecé a llorar, no lo pude evitar. Me puse el casco, así. Tenía la vista nublosa, conducir la moto así podría ser peligroso. Pero como dice la canción, de que me sirve la vida. Me subí a la moto, y arranqué a gran velocidad. Las lágrimas no cesaron, si no todo lo contrario. Poco a poco se me iba nublando más la vista, lo notaba, pero en ningún momento disminuí la velocidad.
Narra Diana:
Ya son las 6:10. ____ llega tarde, una vez más. Podría ser por una vez en su vida un poco más puntual, solo un poco. Creo que no es pedir mucho.
Narra ____:
Paré la moto. Me bajé de ella y me senté en el suelo, ya no lloraba. No iba a parar. No. No lo iba a hacer. Pensé en acelerar todavía más, pero justo en ese momento pude escuchar la voz de mi padre. Sí, la voz de mi padre. Puede parecer extraño, pero la he oído. No han sido imaginaciones mías, no, no lo han sido. Me dijo que parase, por eso estoy aquí, sentada en el suelo. Cuando estuve más calmada, miré mi reloj. Las 6:15. Mierda, ya llegaba tarde. Cogí mi móvil, y le mandé un mensaje a Diana. Lo siento, un percance. Ya voy ahora.
Volví a montarme en la moto, y arranqué. Fui a una velocidad normal. Me bajé de nuevo. Le puse el candado. Miré a Diana a lo lejos, anduve rápidamente hacia ella.
-Busquets!¿Qué te ha pasado?-dijo con cierto tono de preocupación.
-
~~
¿Os gusta? Decirme que sí por favor! :)
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