Narra el narrador:
A Diana se le abrieron los ojos como platos. Esta miraba fijamente la cara de ____.
-¿Qué miras?-pestañeó varias veces-¿Tengo monos en la cara o algo?
Silencio. Diana no contestó. ____ maldijo haber dicho aquella frase "¿Tengo monos en la cara o algo?". Tragó saliva.
-Diana, lo siento... No quería contestarte así.
-Ya.
____ suspiró pesadamente.
-Bueno, ¿qué te ha pasado?
-Recuerdos. Ya sabes, mi padre.
Diana abrazó a ___. Sentía haberse cabreado por su contestación, si a ella le hubiese pasado, no sé que habría hecho con su vida...
Diana se separó de ___, mientras sacaba de su bolso un pequeño espejo con pedrería azul y blanca por la parte inferior, también sacó un paquete de clínex, cogió un par de ellos y se los dio a ____.
-Anda, toma. Se te ha corrido el maquillaje.
-Mierda-dijo ___ observándose en el espejo. Se limpió la cara con los pañuelos que le había dado su mejor amiga.
Narra ____:
Empezó a llover. Perfecto. Fuimos a casa de Diana, que era la más cercana. Entramos en su habitación.Recordé lo que había acontecido esta mañana. Daniel.
-¿Alguna vez habías visto a Daniel?
-Que va. No es de aquí. Vino de Murcia.
-¿De Murcia?
-Sí.
-¿Cómo sabes eso?
-Me lo contó él.
-¿Qué?-cogí aire-¿Cuándo?
-Fui al parque a las 5:00 y allí estaba él esperando me...-dijo con una sonrisa que dejaba ver una pequeña franja de sus dientes.
-Ah...-pensé lo que me había dicho-¡Espera! ¿Por qué te esperaba?
-Quedé con él.
-No si hasta ahí llego. Pero, ¿por qué?
-Porque está bueno-dijo mientras se levantaba y se tiraba encima de su cama.
Vale, Diana me estaba asustando. ¿Desde cuándo queda con gente que ni conoce? Me levanté yo también y me senté a su lado. Pensé en el beso. Conocía la cara que tenía Diana. Le gustaba, le gustaba de verdad. Si le cuento que me besó...no. No puedo hacer eso...Pero tampoco le puedo mentir.Bueno...sería ocultar la verdad.
-Me tengo que ir-dije levantándome de un salto.
-¿Ya?
-Sí, adiós.
Le di dos besos y en dos minutos ya estaba conduciendo mi moto roja y blanca. Recordé la conversación que acababa de mantener con Diana. "Porque está bueno". No había pensando en ese aspecto de Dani. Espera, ¿le acabo de llamar Dani? Sacudí levemente la cabeza, como si quisiera olvidar el tema. Pero la situación empeoró. Me vino a la mente el beso. Aquel beso robado. Rehíce los hechos en mi mente. Le había dado una bofetada, aunque no me desagradó el beso. La verdad es que aquel chico besaba bien. Demasiado bien para ser real. Pensé en Diana. Le gustaba. Pero me había besado a mí y no a ella. Cierto es, que me intento robar a mí. Pero...esto es un lío, pensé. Intenté sacar estos pensamientos de mi mente, pero no pude. Seguía lloviendo, ya casi estoy en casa. Estoy empapada. Con un poco de suerte no habrá nadie en casa. Recordé de nuevo el beso, pero esta vez lo sentí, sus labios pegados a los míos, su lengua jugando con la mía, aunque tan solo unos instantes, su cuerpo aferrado al mío. Noté como subió mi temperatura corporal después de mi último pensamiento. Cerré los ojos dos segundos, ya estaba en casa. Atravesé el jardín, y abrí la puerta. Entré. Ya estaba subiendo las escaleras cuando oí mi nombre detrás mía. Era Mario.
-¿Qué?-dije secamente.
-¿Te crees que hace tiempo para ir así vestida?
-Hacía sol.
-Está lloviendo.
-Hacía sol-repetí-Hacía-dije-pasado.
Me di la vuelta y subí las escaleras rapidamente. Mario me dijo algo, pero no pude oírlo. Me encerré en mi habitación. Encendí el ordenador y abrí la carpeta "Música". Puse las canciones en modo aleatorio. Subí el volumen.
Entré en el baño y me quité la ropa. Me metí en la ducha y rápidamente estaba fuera. Cogí un pijama limpio y eché la ropa mojada en el cesto.
Mientras me lo ponía, sonó mi canción favorita de Chino y Nacho.
-Dame un besito que me lleve al infinito mirarte a los ojitos despacito despacito...-canté en el momento adecuado.
De nuevo vino aquel chico a mi cabeza. Pensé en la frase que había dicho mi amiga, "porque está bueno".Suspiré. Sí, la verdad es que sí. Pero...¡Dios! ¿Qué estoy haciendo? A mí me gusta Lucas. Sí, me gusta él. Solo él, pero él no siente nada por mí...y posiblemente Dani tampoco, pero me ha besado y eso es mucho más de lo que he conseguido en seis meses con Lucas. Pude sentir de nuevo el beso, su sabor, sus labios delicados rozando con los míos...Me tiré en mi cama. Recordé la cara que me había puesto al verme.
Estaba cansada del día que había tenido, y aunque era temprano intenté dormir. Ya estaba dormida cuando oí como entraban en mi habitación. Encendí una pequeña luz que había en una de las dos mesillas. Be.
-___, no puedo dormir.
Miré mi despertador, las tres de la mañana.
-Hey, es muy tarde.¿Quieres dormir aquí conmigo?-le sonreí.
Be se metió en mi cama. Apagué la luz. Me abrazó. Y así se quedó dormida.


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